Recorrer la obra
primero, intentar reconocer e internalizar la mayor información posible, los
materiales, instalaciones, equipamiento, etc. Nos encontraremos al aire libre
como también dentro de la obra observando el exterior como el interior. El
boceto será nuestro aliado, trabajaremos generalmente a mano alzada buscando
una correcta posición para croquizar con soltura. Recordemos que los dibujos
deben ser proporcionados, a buen trazo, legibles. Por veces nos situaremos
parados, otras en cuclillas como también sentados. Buscar comodidad para
dibujar, preparar el soporte de trabajo, el sostén de las hojas.
Captar en croquis la
realidad es una técnica a emplear, tanto la totalidad de la obra como algún
detalle. Hoy es muy usado el empleo de las cámaras fotográficas junto a los
videos. Dibujar la planta y las vistas sumado a algún corte longitudinal y
transversal para posteriormente medir dicha realidad con cintas métricas o un
medidor laser y anotar los datos obtenidos en nuestras representaciones en
papel. Los bocetos que realizamos por veces son varios, los mismos deben ser
ligeros, captar la esencia, pero no por esto perder su precisión técnica, por
ejemplo: la proporción. Tener en cuenta programar más visitas a la obra cuando
lo requiera.
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